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julio 18, 2014

Generamos Emociones


Actualmente el concepto de publicidad exterior OOH (out of home) abarca una gran variedad de formatos y se ha venido fragmentando según la segmentación de los consumidores, esto ha permitido que la oferta en publicidad se especialice y desarrolle estrategias según las necesidades del consumidor, aspectos como localización, arquitectura y tiempo de exposición, tienen un impacto significativo a la hora de percibir la publicidad y el nivel de recordación obtenida.
En este sentido, podemos citar la teoría del neuromarketing “como herramienta de análisis emergente de la neuroeconomía la cual pretende explicar cómo el cerebro se encuentra implicado en los diferentes usos y consumos del ser humano, bien sea para maximizar ganancias en forma lógica, racional, o también,  por placer impulsivo, producto de todas las emociones y toda la corporalidad. En muchos casos el consumo  humano es de carácter subjetivo y no predecible”
Una de las principales premisas en esta teoría es que mientras una persona se desplaza en cualquier medio de transporte, el cerebro está en modo pasivo, este estado se establece por la actitud de espera que tienen las personas mientras llegan a su lugar de destino, sin embargo el cerebro está en una constante búsqueda de conocimiento y de información que le permita entretenerse, en este sentido el proceso aprensivo de los mensajes y contenidos que ofrece la publicidad exterior, se vuelve casi involuntario pero con un alto grado de recordación de marca.
Para Luis Fernando Rico, CEO de Mindmetriks, firma dedicada al análisis de mediciones biométricas realizadas a usuarios y consumidores, “el cerebro usa los ojos para distraerse y por eso, capta con facilidad la publicidad exterior; algo diferente ocurre con la publicidad que se impone —el caso de los comerciales de televisión—, porque cuando usted se sienta a ver un programa de televisión, quiere solamente ver el programa, no quiere ver la publicidad. Esa es una gran diferencia frente a la actitud que tiene el cerebro”.
Es así, como podemos concluir que el desafío de la publicidad exterior está en cómo utilizar los elementos que nos da la teorías y los estudios de las neurociencias, para estimular las emociones que se dan en el cerebro de las personas ya que están en un nivel más profundo que los sentimientos conscientes, y a partir de esto generar estrategias más efectivas a la hora de comunicar un producto o servicio, logrando que la percepción de los consumidores sea tan eficaz y positiva como para seducirlos y fidelizarlos con la marca.

La publicidad exterior crece gracias al impulso digital


  Esta es la gráfica de los datos y perspectivas de crecimiento del sector de la publicidad exterior en Reino Unido según la revista Warc.
“La conclusión general es que la digitalización del medio está ayudando a la publicidad exterior a crecer; lo hará un 2,7% en 2014 y la expectativa es de un 5,9% en 2015, superando así el billón de libras. Cifras que recoge Posterscope en su blog pioneeringooh y mediatel”.


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